Wikileaks: reescribamos la historia

Publicado: noviembre 30, 2010 en Afganistán, Alemania, España, Estados Unidos, Francia

Cualquier ensayista, historiador o periodista que se encuentre actualmente escribiendo un libro sobre algún tema de política internacional o geoestrategia deberá hacer un sencillo gesto: coger su último borrador, abrir el cubo de basura y tirarlo.


Wikileaks ha ‘reventado’ todo lo que conociamos sobre el actual estado del mundo. Que China quiere que las Coreas se unifiquen, es nuevo. Que Estados Unidos presiona a jueces en España, es nuevo -o al menos queda confirmado-. Que Hillary Clinton prepara sus encuentros políticos con informaciones sobre el estado de salud de su interlocutor…es nuevo.

En un primer momento, llegue incluso a dudar acerca de los propósitos de Wikeleaks. Tamaña filtración de documentos no puede ser ocasional. Es imposible que Estados Unidos no controle su origen. La mayor superpotencia del mundo, capaz de pinchar un teléfono con un sólo click, capaz de monitorizar millones y millones de emails diarios en busca de la palabra ‘bomba’, capaz de colarse en cualquier hogar, capaz de meter un misil Tomahawk por una ventana de un metro de diametro en cualquier parte del mundo sólo con teclear unos códigos desde Washington…no es capaz de frenar la transmisión de documentos a un periodista. No me lo creo.

Sin embargo, sí puedo creer que, quien lo sabe y puede evitarlo, no lo está haciendo. Es evidente el daño que está causando Wikileaks a la diplomácia norteamericana. Cualquier socio o aliado de USA volverá a pensarse muy mucho cualquier comunicación con su embajada si no quiere que sus palabras terminen abriendo la edición del día. Y que decir de todos esos ‘secretos’ inconfesables, esas calificaciones desagradables, el ‘autoritario’ Sarkozy, el ‘fiestero’ e ‘irresponsable’ Berlusconi, el ‘trasnochado’ Zapatero o el ‘loco’ Hugo Chavez. Aunque los gobiernos europeos y occidentales condenan las filtraciones, ahora saben lo que piensan en Washington de ellos.

La pregunta más importante de todas, a quien beneficia todo esto, queda sin responder. De momento, pocas reacciones. En cuanto estén todas, podrá hacerse un dibujo mejor de quién está realmente detrás de todo esto.

PD: Para los que debaten sobre la responsabilidad o irresponsabilidad ética de publicar documentos sensibles sobre la seguridad nacional, aconsejo estos artículos

http://www.elpais.com/articulo/opinion/interes/publico/elpepuopi/20101130elpepiopi_1/Tes

http://www.elconfidencialdigital.com/Blog.aspx?IdBlog=5

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s